Categoría: Grupo corredores

  • Correr en grupo: pros y contras

    Correr en grupo: pros y contras

    Para todos aquellos para los que correr solo se les hace una actividad poco atractiva, existe la posibilidad de hacerlo en grupo: en compañía parece que el rodaje se lleva mejor y que uno no se entera de que los km van pasando porque es entretenido. Y eso es cierto: cuando corremos en grupo, sobre todo con allegados y gente conocida, que suele ser lo habitual, vamos hablando y nos sentimos a gusto gracias a esa agradable compañía.

    Puede resultar incluso positivo en entrenamientos de calidad para aquellos corredores que, aunque tienen buena aptitud, lo de esforzarse no va con ellos, y si lo hacen con otro corredor que sí se emplea con ganas, parece que pueda «tirar» de él.

    Pero hay un riesgo que estamos asumiendo, tanto si salimos a rodar (supuestamente) suave como en un entrenamiento de calidad, y viene cuando los corredores del grupo tienen distinto nivel.

    En un rodaje suave puede ocurrir que lo que es ir suave para unos, sea ir demasiado fuerte para otros. Si en un rodaje, un corredor, por ejemplo, va a 5:00/km a 140ppm respetando su zona «suave», y su compañero, en el empeño de ir con él a ese ritmo, dispara su FC de tal modo que va a una intensidad demasiado alta, éste último está entrenando en una zona que no le corresponde, lo que, si ocurre regularmente, le llevará al sobreentrenamiento y a la lesión.

    En un entrenamiento de calidad, pongamos por caso un ritmo controlado subumbral, puede ocurrir que un corredor vaya correctamente a su FC y ritmo subumbral, pero que su compañero, en el afán de ir con él, vaya «pasado de punto». Aquí tampoco está entrenando lo que debe, y las consecuencias serán las mismas que en el caso anterior. Aparte de que llegará un momento en el que no podrá mantener el ritmo debido a la fatiga acumulada.

    A la inversa, si un corredor de «más nivel» debe reducir su ritmo para adaptarse a su compañero, tampoco estará entrenando lo que debe. No es peligroso desde el punto de vista del sobreentrenamiento, pero desde luego que no progresará porque no le dará a su organismo el estímulo necesario para generar una adaptación.

    Por tanto, cuando decidamos entrenar en grupo, debemos hacerlo con corredores que tengan nivel similar, y, si no es el caso, lo mejor será ir solos, ciñendo nuestro entrenamiento a lo que debe ser y a lo que el entrenador ha prescrito.

    En nuestro grupo de entrenamiento hay niveles dispares entre los atletas que lo componen, así que para alguien nuevo que entra a formar parte de él, siempre encontrará a alguien que tenga un nivel similar como corredor. Y, en cualquier caso, siempre estará la figura del entrenador para preocuparse y reconducir cualquier situación en la que un corredor no entrena a la intensidad prescrita (sobre todo si lo hace por exceso).

  • Los objetivos de otoño

    Los objetivos de otoño

    Sirva esta entrada como continuación de la entrada «Entrenar en Verano» publicada hace unos días.

    En esa entrada ya comenté el tipo de entrenamiento que hacemos en época estival, empezando de nuevo «desde abajo» para que el cuerpo se recupere del ciclo de primavera, pero ya con vistas a los objetivos de otoño. Algunos corredores del grupo han decidido que van mejorar su marca en 10km, otros tienen como objetivo un medio maratón, y otros tienen como objetivo un maratón: en nuestro caso, algunos iremos al Maratón de Málaga el 8 de noviembre y otros al de San Sebastián, dos semanas después.

    En cualquier caso, sea cual sea el objetivo en otoño, el verano es para «cimentar» la preparación con las primeras semanas del ciclo de entrenamiento. Si se tiene un objetivo ambicioso para otoño no se debe dejar de entrenar en verano. Una semana totalmente parado se recuperaría con dos semanas de entrenamiento, siempre y cuando sea sólo eso, una semana, y comenzando un poquito por debajo del nivel de entrenamiento que llevábamos en el momento en que se dejó de entrenar. Si eso es sólo para una semana, imaginad para todo un mes parado. Prácticamente habría que comenzar el ciclo de entrenamiento de nuevo y reestructurar mesociclos y microciclos.

    Pero como de esto ya hablamos en la entrada anterior, centrémonos en lo que ahora importa. El mes de septiembre se acerca y por ende los objetivos importantes, aunque aún estamos relativamente lejos, excepto para dos de nuestros corredores que han tenido la «valentía» de inscribirse en el Maratón de Berlín. Valentía no expresamente por los 42km, que también, sino porque este maratón tiene lugar a finales de septiembre y el entrenamiento hay que «comérselo» en verano, con todo lo que implica: rodajes largos, ritmos controlados con gran volumen… en definitiva, entrenamientos exigentes en una época del año en la que entrenar en España, salvo quizá en el norte, se hace muy difícil por el calor.

    Para los demás, el verano ha sido el momento de volver a bajar volúmenes e intensidades en lo que a carrera se refiere, pero seguir con el entrenamiento de fuerza. Ese no se abandona. Sólo se reduce según se van acercando los eventos importantes, pero no se abandona, y menos en verano. A partir de septiembre los volúmenes e intensidades ya empiezan a ser mayores para, tras un mesociclo de transición, pasar ya dentro de un mes a uno específico en el que toca «afinar» y afianzar todo el trabajo hecho en verano.

  • Entrenar en verano

    Estamos en plena época estival, y en estas semanas la intensidad de los entrenamientos ha disminuido, y también el volumen. En nuestro grupo de entrenamiento estamos ya sentando las «bases» para los objetivos de otoño. Algunos de nuestros corredores tienen puesta la vista en el Maratón Maratón de Málaga, otros en el de San Sebastián, y otros en diversos medios maratones a disputarse en torno al mes de noviembre. Hay quienes buscan mejorar su marca en 10km, y quienes se han unido recientemente y sólo buscan ir poniéndose en forma -aunque doy por hecho que al final acabarán corriendo alguna carrera de 10km dentro de algunos meses-.

    A día de hoy, nos estamos centrando en hacer rodajes suaves: uno un poquito más largo el fin de semana, y otro más corto entre semana, pero de momento con kilometrajes bajos. También estamos metiendo algo de «chispa» a las piernas con un controlado corto -que el calor aprieta y no es lo adecuado alargarlo más de la cuenta– y con sesiones de cuestas, aunque también con volumen bajo (pocas repeticiones). A esto le añadimos dos días de entrenamiento de fuerza (con movilidad previa) a la semana, uno el día del rodaje corto y otro el día de las cuestas, y un día de ejercicios de técnica y reactividad, coincidiendo con el día de controlado.

    Como ya comenté a los corredores, este mes de julio estamos empezando el ciclo de entrenamiento «desde muy abajo», para no sobrecargar el cuerpo y que poco a poco vaya generando las adaptaciones necesarias para cuando el calor se vaya y vengan entrenamientos más duros. Por tanto, no es lo adecuado dejar de entrenar del todo en verano, ni siquiera aunque sea sólo un mes, porque luego llega septiembre y queremos recuperar rápidamente lo perdido por no haber entrenado. Otro caso es dejar de entrenar una semana porque en un destino vacacional se nos haga difícil. No pasa nada, porque en una semana apenas se pierde forma, pero, en líneas generales, hay que seguir entrenando en verano; suave, pero seguir haciéndolo, para que septiembre no sea más que una continuación a lo trabajado en julio y agosto, y no suponga un sobreesfuerzo por querer recuperar la forma rápidamente tras uno o dos meses sin entrenar. Volver en septiembre con la ansiedad de recuperar la forma rápidamente puede ser peligroso porque de este modo aumenta el riesgo de lesión y sobreentrenamiento.  

  • Medio Maratón de San Lorenzo de El Escorial y 10km NorteSur

    Una buena representación de nuestro grupo de entrenamiento ha participado hoy en el medio maratón más duro de la Comunidad de Madrid: El Medio Maratón de San Lorenzo de El Escorial. A un perfil con unas rampas terribles, se le ha añadido el calor del primer fin de semana del verano, aunque, a juzgar por las temperaturas de estas últimas semanas, podemos afirmar que el verano se ha adelantado un mes.

    No era día para marcas personales, ni siquiera para acercarse a ellas, pero sí para pasarlo bien en la mejor compañía y celebrándolo después como debe ser para reponer fuerzas. Y es que aquí no sólo somos compañeros de fatigas sino amigos.

    Por otro lado, nuestro gran atleta Ángel no quiso perderse el que es ya un clásico en el calendario madrileño de junio: los 10km de la Carrera Norte-Sur. Bravo por él y por todos los que nos habéis representado hoy. A por más kilómetros.

  • Rock´n Roll Maratón de Madrid

    Cómo no, este año tampoco podíamos faltar al evento más importante de Madrid en lo que a carreras se refiere. Cierto es que no ha sido un equipo tan numeroso como en ediciones anteriores, pero ahí hemos tenido a Sara para completar los primeros 42,2km de su vida, y a Rafa, Laura, Angie, Elena y José Luis para correr los 21,1 km.

    Enhorabuena para todos, y, sobre todo, para Sara, que, tras haberse «comido» en solitario gran parte de los kilometrajes durante los meses de preparación (ha sido la única en entrenar para esa distancia), afrontaba la gran prueba con los nervios lógicos de los días previos, pero que todos sus compañeros de entrenamiento (yo, como entrenador, incluido) se encargaron de rebajar. Al final, un gran maratón para ella y, lo que es más importante, un inolvidable día para disfrutar y sentirse la maratoniana más feliz del mundo. ¡Grande, Sara!