Aunque todas las entradas están enfocadas al grupo de entrenamiento, en esta quiero compartir los resultados obtenidos en carreras populares durante los pasados meses de mayo y junio. A los 50 años, aún mantengo estado de forma suficiente como para seguir consiguiendo podios en carreras populares, donde los ganadores suelen ser corredores a los que saco una media de entre 15-20 años, y todo eso no es más que el fruto de un entrenamiento planificado y adecuado a mi edad. Con esta filosofía de adaptar el entrenamiento a la edad trabajo con mi grupo de corredores, tratando de no forzar «la máquina» con ellos, ya que, en la mayoría de los casos, mis atletas también son veteranos.
Soy consciente de que con 50 «tacos» ya no puedo entrenar como cuando tenía 30, ni siquiera como cuando tenía 40, así que toca adaptar el entrenamiento, y aún así los resultados de momento no distan demasiado de cuando tenía aquellas edades. Evidentemente soy consciente de que dentro de 10 años la cosa habrá cambiado, y de que mientras vamos cumpliendo años debemos ir adaptando las dosis de entrenamiento-descanso a la edad presente, y esa es la vía para prolongar la vida deportiva todo lo posible, mientras al mismo tiempo mantenemos un buen rendimiento.
Carrera Proyde-La Salle 10km (Griñón, 19-4-26): 1er clasificado.
Carrera Club Amigos 10km (Alcorcón, 30-5-26): 3er clasificado.
Legua Nocturna de Ugena (5-6-26): 4º clasificado, 1º veterano.
Ruta091 6km (Leganés, 14-6-26): 3er clasificado.
TerraSur Moraleja de Enmedio 5,7km (21-6-26): 2º clasificado.
Carrera Nocturna El Viso de San Juan 4,7km (27-6-26): 1er clasificado.
Como se puede ver, todas las carreras han sido de 10km o menos, ya que una vez que acaba la temporada y los objetivos «grandes», en este caso, de primavera, lo suyo es mantenerse activo en carreras de distancia corta, donde podemos «explotar» nuestras capacidaces aeróbico-anaeróbicas, después de haber trabajado en primavera para ir bien por lo «alto», es decir, en distancias más largas. Y, una vez tenemos encima el verano, «reiniciamos», para dar tregua a nuestro organismo, y volvemos a empezar a entrenar disminuyendo volúmenes e intensidades. Pero, salvo lesión o necesidad inapelable, EN VERANO NO SE DEJA DE ENTRENAR.







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